Modelos de mujer (Coleccion Maxi) (Spanish Edition)

by Almudena Grandes | e-Books | This book has not been rated.
ISBN: 9788483835296 Global Overview for this book
Registered by marianro of Córdoba, Córdoba Argentina on 11/3/2018
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Journal Entry 1 by marianro from Córdoba, Córdoba Argentina on Saturday, November 03, 2018
El título de un libro constituido por 7 relatos. Todos ellos tienen protagonistas a mujeres de distintas edades que se enfrentan a situaciones extraordinarias.
También lo registré en goodreads. https://www.goodreads.com/book/show/40862434-modelos-de-mujer

Journal Entry 2 by marianro at Córdoba, Córdoba Argentina on Saturday, November 03, 2018
1er relato: Los ojos rotos: más una novela corta que un cuento. El título y el subtitulo ( historia de aparecidos) da una pista de por donde va la historia. La protagonista es Miguela, una joven con síndrome de Down que con treinta y ocho años , y a la muerte de su madre viuda , es enviada a un centro de salud mental, " la casa quemada" la llaman, allí se hace amiga de Queti, una mujer menopausica que se volvió medio loca por la muerte de su hijo pequeño, es Queti quien cuenta la historia de Miguela, nos habla de la relación tan peculiar que la joven tiene con su espejo y su deseo de ser hermosa, hermosura que pasa por tener los ojos redondos, solo Queti se da cuenta de que Miguela es visitada por un fantasma, un hombre misterioso en cuya presencia el reflejo del espejo se transforma en una mujer hermosa, solo Queti es testigo de esa historia de amor y cual es su desenlace. Como Queti también es una interna nos quedará la duda de si lo que cuenta es verdad, ella es la única que ve al fantasma y sabe toda la historia.
---Aviso revelo detalles de la trama
El juego de dualidades de “Los ojos rotos” se introduce por la relación que tiene Miguela con su espejo. La razón por esa obsesión de Miguela la descubre Queti, que padece de menopausia atroz combinada con el dolor vivo por la muerte de su hijo-drogadicto. Queti se da cuenta de que Miguela es visitada por el fantasma de un hombre misterioso en cuya presencia el reflejo de Migue se transforma en la imagen de una mujer de mejillas sonrosadas y ojos redondos. La cara hermosa aparece en el espejo sólo cuando está presente el fantasma. La relación estrecha entre fantasma-espejo-transformación corporal es la base para el juego de percepciones en el relato y también es clave para atribuir al texto una dimensión fantástica que procede del enigma no resuelto de las transformaciones de Miguela que pueden ser tanto reales como fruto de la imaginación enferma de Queti.
El día cuando Queti se entera del nombre del fantasma, Orencio Sanz, es el mismo día cuando—como resultado de un trabajo de reestructuración del manicomio—se excavan en el jardín los huesos del difunto Orencio. Su historia resulta trágicamente complicada, un cuento de violencia, infamia y culpabilidad.5 Miliciano durante la Guerra Civil y enamorado de una chica que era retrasada mental, Orencio fue matado por el padre de la muchacha, quien lo acusó de la violación y del asesinato de su hija. La supuesta culpa de Orencio divide a sus compañeros: unos creen que es inocente, otros quieren venganza. Al final, tanto Orencio como el padre de la muchacha mueren luchando en un incendio provocado por el grupo convencido en la culpa del joven. Más tarde se hace claro que el padre de la joven había mentido, que él mismo había matado a su hija de la cual había abusado varias veces. Sin embargo, el primo de Orencio, quien, ignorando la verdad, se había enterado de las intenciones del padre de la muchacha y se había callado, se queda con la culpa que había contribuido a la muerte de su primo. Después del traslado de los huesos, el fantasma ya nunca aparece en el manicomio. La desesperada Miguela rompe la luna y se daña los ojos con los pedazos restantes. Mientras tanto, Queti, quien sigue comunicándose con Orencio, cede ante sus súplicas de matar a Migue para liberarla de la prisión de su cuerpo y la empuja bajo las ruedas de un camión. En la muerte, parece que el rostro de Miguela es la cara de “la mujer del espejo”, la cara que hubiera tenido sin el síndrome de Down, con ojos redondos y hermosos
El titulo se debe a que la protagonista se corta los ojos con un espejo, ese que usaba siempre, y queda ciega.

Journal Entry 3 by marianro at Córdoba, Córdoba Argentina on Saturday, November 03, 2018
2do relato: Malena, una vida hervida (relato parcialmente biográfico)
Con el título puede uno imaginarse distintas cosas, sin embargo con el epígrafe ya se va delineando el rumbo: “En el fondo, el placer de follar no supera al de comer. Si estuviera prohibido comer como está lo otro, habría nacido toda una ideología, una pasión del comer, con normas caballerescas. Ese éxtasis del que hablan —el ver, el soñar cuando follas— no es sino el placer de morder un níspero o un racimo de uvas “ Cesare Pavese, el oficio de vivir
El objetivo de Malena, la protagonista, es estar delgada para obtener su objeto de deseo: Andrés. Sus motivos para no comer van más allá de sí misma, obedecen a un canon de belleza y también a un objetivo fijado en un tercero. Malena no come, está siempre preocupada por su peso y su aspecto, se sigue viendo gorda a pesar de que ya no lo es y aún así mantiene una rigurosísima dieta: todas estas características de la anorexia. Su obsesión por la alimentación comenzó a los 15 años cuando se enamora de Andrés. Un tema muy común en nuestra sociedad occidental desde hace muchos años, por la presión social y el cánon de la belleza de la mujer.
---Revelo detalles, no seguir si no quieres enterarte antes de leer el cuento
Malena establece una relación fetichista con la comida. Tiene hambre, durante la dieta, mientras espera a Andrés y cuando ya había conseguido adelgazar, seguía sin comer. Mientras sigue con su espera se va inventando recursos desesperados para sobrevivir. Sólo come preparados vitamínicos. Traslada toda su energía pasional, sus impulsos vitales, en la comida. Sigue sin comer, pero se dedica a satisfacer esa necesidad con todo el cuerpo y con los otros cuatro sentidos, el tacto, el olfato, la vista, el oído. Empieza por tocar la comida “de los festines más simples —hundir las manos en una cacerola llena de ensaladilla rusa— hasta los más barrocos —sumergirse completamente desnuda en una bañera alfombrada de espaguetis tibios con mucha mantequilla.
También es muy importante el papel de la madre que la empuja a que haga dieta, que le muestra que parece una vieja cuando es una adolescente, y todo eso por estar gorda.
Y, al final, cuando se decanta por el sentido de la vista, llega al extremo de contratar a un adolescente para mirarlo mientras él se dedica a engullir, mezclando la sensación de la comida con lo sexual.

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